En el marco de la celebración del Día Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) hizo un llamado para dar prioridad a la salud materno-infantil. Este año, bajo el lema «Comienzos saludables, futuros esperanzadores», la celebración destaca la importancia de garantizar un acceso oportuno y equitativo a los servicios de salud de las madres y sus hijos, esenciales para prevenir muertes maternas y garantizar el bienestar infantil.
Los primeros 1.000 días de vida, decisivos en la vida de los niños y niñas
Los primeros 1.000 días, desde la concepción hasta los dos años de edad, son fundamentales para el desarrollo físico, emocional y cognitivo de los niños y niñas. Según la Secretaría Técnica Ecuador Crece Sin Desnutrición Infantil, el país ha registrado avances importantes: entre julio de 2022 y julio de 2024, el número de menores de 24 meses que accedieron a controles de salud creció en un 73,3%, alcanzando a 175.835 niños y niñas.
Sin embargo, la desnutrición crónica infantil (DCI) aún afecta al 19,3% de los menores de 2 años, una situación que se agrava en zonas rurales, donde el acceso desigual a servicios de salud, la pobreza, la falta de agua segura y las brechas culturales son desafíos persistentes. Mientras en áreas urbanas la DCI afecta al 17,6% de menores de 2 años, en zonas rurales esta cifra se eleva al 20,4%. Las madres también enfrentan obstáculos: aunque los controles prenatales alcanzaron al 51% de gestantes en 2024, las cifras aún son insuficientes
La presencia de la bacteria E. coli en el agua que consumen 32,9% de los hogares rurales del país es una alerta de salud que requiere intervenciones urgentes. Solo el 25,9 % de los recién nacidos recibe vacunación temprana oportuna dentro de sus primeros 15 días, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC).
Vacunación: una herramienta de equidad y prevención
Gracias a la vacunación, el país ha erradicado enfermedades graves como el sarampión, la poliomielitis y la rubéola, y mantiene bajo control otras como la hepatitis B y el rotavirus. En 2024, la cobertura vacunal oportuna en menores de 5 años subió del 43,9% al 47,9%, protegiendo a 21.000 niños más frente a enfermedades inmunoprevenibles.
El Ministerio de Salud Pública ha desplegado una serie de estrategias para fortalecer la inmunización y coberturas vacunales, entre ellas campañas como “Ecuador libre de poliomielitis, sarampión y rubéola”, reforzado las acciones de comunicación para sensibilizar a padres y cuidadores, y mejorado la infraestructura de monitoreo para identificar brechas. Sin embargo, persisten importantes desafíos: solo el 25,9% de los recién nacidos recibe vacunación en los primeros 15 días de vida, lo que indica la necesidad de seguir trabajando en incrementar las coberturas vacunales.
La inmunización es un componente vital de la atención primaria de salud, beneficiando tanto a la población como al sistema sanitario y al desarrollo del país. Según la OMS, las vacunas previenen entre 4 y 5 millones de muertes al año, principalmente de niños.
Investigación y desarrollo de vacunas
Desde su rol como aliada clave de la salud pública, la industria biofarmacéutica de innovación, representada en Ecuador por la asociación de la Industria Farmacéutica de Investigación (IFI), desempeña un papel crucial en el desarrollo de vacunas que protegen a la población de enfermedades prevenibles. La vacunación ha sido un logro extraordinario que salva millones de vidas cada año. Actualmente, gracias a las vacunas se previenen a nivel mundial más de 30 enfermedades, incluidas vacunas de reciente desarrollo como la del ébola, paludism o COVID-19 y otras como las que previenen cánceres relacionados con el Virus del Papiloma Humano, como el cáncer de cuello uterino.
La investigación y desarrollo en vacunas es continua: hoy por hoy, 260 nuevas vacunas están en investigación y desarrollo para enfermedades que carecen de vacunas efectivas como el VIH, Alzheimer, Zika y varios tipos de cáncer. Además, se están mejorando las vacunas existentes para que brinden una protección más prolongada, como en los casos de la meningitis, la neumonía y la tuberculosis.
La inmunización es una inversión clave en salud pública. Se estima que por cada dólar invertido en vacunación en países de ingresos bajos y medios entre 2021 y 2030, se ahorrarán 21 dólares en costos de atención médica, salarios perdidos y pérdida de productividad debido a enfermedades y muertes. Las vacunas no solo protegen vidas, sino que fortalecen los sistemas de salud y contribuyen al desarrollo de los países.
A la par, IFI impulsado proyectos e intervenciones para promover la salud materno-infantil, a través de su Fundación Promesa y programas como “Mi Guagua a 1000”, que está impactando positivamente la vida de más de 3.250 familias en el sur de Quito desde 2022.
Este programa trabaja bajo un enfoque integral que articula atención médica, educación sanitaria, salud mental, nutrición y redes comunitarias de apoyo. Entre sus logros se destacan:
- Capacitación a 154 profesionales de salud en lactancia y nutrición.
- Formación de 226 cuidadores en crianza respetuosa.
- Atención médica directa a 255 personas en brigadas comunitarias.
- Entrenamiento a 86 educadores en salud mental.
- Promoción activa de la vacunación oportuna y la lactancia exclusiva.
Además, la Fundación organiza cada año el Foro «Los Primeros 1.000 Días», un espacio de articulación entre las organizaciones de la sociedad civil, organismos de cooperación e instituciones públicas y privadas, con el objetivo de promover el bienestar integral infantil y la prevención de la desnutrición crónica infantil, como una prioridad nacional para garantizar que los niños y niñas del país tengan un futuro lleno de oportunidades.
Invertir en salud materno-infantil es invertir en el futuro del país. Cada niña y niño que crece sano y fuerte representa una oportunidad para romper el ciclo de la pobreza, mejorar la productividad y construir una sociedad más equitativa. Esto solo será posible si se garantiza un acceso continuo, temprano y de calidad a los servicios de salud, especialmente en los sectores más desatendidos.